Tu equipo pasa la mayor parte de la semana reaccionando: llega una solicitud, alguien pide una cotización, se procesa un pedido y el ciclo se repite. Funciona…más o menos. Lo que no puedes decir con confianza es si esto es lo normal para un equipo del tamaño del tuyo o una señal de que te estás quedando atrás.
El liderazgo sigue pidiendo que las adquisiciones sean más estratégicas, pero la parte de “estratégicas” es difícil de poner en práctica sin un panorama compartido de cómo sería o cómo se lograría. Sin un indicador, todas las mejoras son meras conjeturas.
Un modelo de madurez en las adquisiciones es ese indicador. Muestra cómo evoluciona una función de adquisiciones, desde las compras reactivas hasta el abastecimiento estratégico, para que puedas ver dónde estás y elegir el siguiente paso. Esta guía cubre las etapas y cómo avanzar.
Un modelo de madurez en las adquisiciones es un marco que describe cómo una función de adquisiciones se desarrolla a través de las etapas, desde compras ad hoc hasta operaciones estratégicas basadas en datos. Le ofrece al equipo una forma de medirse a sí mismo en función de puntos de referencia y planificar mejoras con base en un camino reconocible en lugar de una ambición vaga.
Los modelos difieren en la cantidad de etapas que nombran y en cómo las denominan, pero comparten la misma línea: las compras se vuelven menos reactivas, más gobernadas, mejor conectadas a los datos y, eventualmente, una fuente de valor estratégico. Mientras que un modelo de madurez te muestra cuánto has avanzado, una estrategia de adquisiciones clara es la forma en que planificas el siguiente paso. En la siguiente sección se describe una versión común de cuatro etapas.
La mayoría de los modelos de madurez tienen aproximadamente cuatro etapas: reactiva, gestionada, integrada y estratégica. Son pocos los equipos que pueden ubicarse claramente en una sola etapa, pero la línea es uniforme, y nombrar tu etapa es el primer paso para avanzar en ella.
Las compras son ad hoc y están impulsadas por solicitudes, hay pocas políticas y menos datos. Las compras se dan a medida que surgen las necesidades, con frecuencia por fuera de cualquier acuerdo, lo cual limita los ahorros porque nadie negocia en función del volumen o la visibilidad.
El primer paso para salir de esta etapa es la visibilidad de gastos básica: no puedes gestionar lo que no ves.
Comienzan a aparecer las políticas, las autorizaciones y los proveedores preferidos. El gasto está más controlado y es una menor parte la que queda fuera de contratos, aunque los procesos siguen siendo en gran medida manuales. La palanca para avanzar es la conexión: vincular las herramientas y los datos que, en esta etapa, siguen funcionando de forma aislada.
Los sistemas se conectan y el gasto se vuelve visible en toda la organización en lugar de quedar atrapado en silos departamentales. Las decisiones se basan en datos compartidos, y las adquisiciones comienzan a influir en las compras antes de que se realicen.
El siguiente paso es convertir esa visibilidad en estrategia: usar los datos para negociar, pronosticar y colaborar con los proveedores.
Las adquisiciones generan valor gracias al análisis y a una estrecha colaboración con los proveedores, y se miden por resultados en lugar de por volumen de pedidos.
Los beneficios son reales: The Hackett Group ha descubierto que los equipos de adquisiciones de alto desempeño pueden ofrecer un retorno sobre la inversión aproximadamente 2.6 veces mayor que sus pares, una diferencia que ayuda a explicar por qué vale la pena el esfuerzo.
Evalúa la madurez en varias dimensiones al mismo tiempo, porque rara vez un equipo está en el mismo nivel en todas ellas. Califica personas y habilidades, procesos y políticas, tecnología y datos, y visibilidad de gastos por separado. El panorama honesto generalmente muestra que coexisten fortalezas y brechas.
Califica cada dimensión con honestidad: Evalúa dónde estás, no dónde te gustaría estar, para que el plan apunte a la brecha real.
Usa evidencia, no sensaciones: Las métricas como el gasto bajo gestión y el gasto por fuera de las políticas muestran la etapa en la que estás de forma más confiable que las percepciones intuitivas.
Observa dónde se desfasan las herramientas: Los equipos de mayor madurez invierten considerablemente en ellas. Deloitte ha informado que las organizaciones de adquisiciones del cuartil superior destinan hasta el 24 % de sus presupuestos a tecnología, lo que puede ser un punto de referencia útil a la hora de evaluar tu propia inversión.
La madurez aumenta cuando se cierra el eslabón más débil, no por buscar la herramienta más nueva. Elige la dimensión con la calificación más baja, corrígela y luego vuelve a medir. Esta es una secuencia que tiende a mantenerse en los equipos.
Obtén visibilidad de gastos: Pon al descubierto en qué estás gastando y con quién, para que cada decisión posterior se base en datos y no en memoria.
Agrega políticas y autorizaciones: Aplica una gobernanza ligera a los gastos que ahora puedes ver para que los proveedores preferidos y los umbrales comiencen a dar forma a las compras.
Conecta tus sistemas: Elimina los traspasos manuales entre compras, autorizaciones y finanzas que ralentizan todo el proceso.
Mide y revisa con una cierta cadencia: Establece algunas métricas y revísalas periódicamente. Resulta útil saber qué cosas tienden a bloquear el progreso, y Deloitte ha señalado que las operaciones en silos son una de las principales barreras para obtener valor en las adquisiciones, razón por la cual conectar el trabajo importa tanto como cualquier herramienta individual.
Subir de nivel depende de ver y gestionar tus gastos, y algunas funcionalidades de Amazon Business pueden ayudar a apoyar esa tarea.
Comienza con la visibilidad: La Analítica de Amazon Business puede ayudar a dejar al descubierto los gastos a partir de tus propios datos de pedidos, lo cual es la base sobre la que se desarrolla cada etapa posterior.
Gestiona los gastos que ves: Las herramientas de gestión del gasto pueden ayudarte a pasar de compras reactivas a adquisiciones basadas en políticas.
Conecta tus compras: La integración de sistemas puede ayudar a conectar las compras con los sistemas que ya usas, con más de 300 integraciones disponibles.
Cada uno de ellos respalda un paso en la curva en lugar de proporcionar madurez por sí solo; tu equipo sigue al mando de la estrategia y la medición.
La madurez en las adquisiciones es una dirección hacia la que ir no un destino al que llegar. Ningún equipo llega a una etapa final y se detiene; el trabajo consiste en medir dónde estás, corregir la dimensión más débil y volver a medir.
Trata el modelo como una herramienta de planificación y no como un boletín de calificaciones. Ubica a tu equipo de forma honesta, elige una dimensión que fortalecer este trimestre y dale los datos y la gobernanza para avanzar. Una mejor visibilidad de gastos es generalmente el área que crea retornos con mayor rapidez.
Es allí donde las herramientas adecuadas pueden acortar el camino. La Analítica de Amazon Business te ayuda a obtener una visión más clara de lo que tu organización compra, de quién lo compra y hacia dónde apuntan los patrones, mientras que las herramientas de gestión de gastos te ayudan a establecer límites y orientar las compras sin ralentizar a tu equipo. Si la visibilidad de gastos es la dimensión que deseas fortalecer primero, vale la pena ver qué información puedan darte estas herramientas.
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