Negociaste contratos, seleccionaste proveedores preferidos y fijaste los precios. En la teoría, el proceso de compras está bajo control. Luego, llegan los informes de gastos y el dinero sigue escurriéndose entre los dedos por un pedido urgente realizado con una tarjeta personal, una compra puntual a un proveedor que nadie autorizó o una suscripción renovada fuera del acuerdo. Nadie notó nada y casi todo le pareció razonable a quien lo compró.
El gasto no convencional es la disparidad entre las políticas de adquisiciones que estableces y las compras que se efectúan en la práctica. Si no se controla, el gasto no convencional puede afectar los ahorros en costos que los contratos debían proteger.
En esta guía, se explica qué es el gasto no convencional, por qué se origina, cómo detectarlo en tus propios datos y cómo puedes reencauzarlo dentro de la política sin ralentizar a tu equipo.
El gasto no convencional es cualquier compra que se realiza fuera de los contratos acordados, proveedores preferidos o política de compras, incluso cuando el artículo adquirido es legítimo y necesario. Se define por cómo se realizó la compra, no por si la compra fue incorrecta.
También puede denominarse gasto no autorizado o gasto fuera de contrato. La nomenclatura difiere, pero siempre se hace referencia a una transacción que omitió la vía acordada.
La mayor parte del gasto no convencional no es una infracción deliberada de las políticas, sino compras de conveniencia bien intencionadas efectuadas por personas que intentan hacer su trabajo. Pueden ocurrir cuando se necesita un artículo rápidamente, no se encuentra la opción preferida y se compra aquello que resuelve el problema. No es una cuestión de fraude, sino de cumplimiento y visibilidad.
El gasto no convencional y el gasto marginal se superponen, pero no son lo mismo. Uno describe dónde se ubica una compra en el perfil de gastos, mientras que el otro describe cómo se realizó la compra.
El gasto marginal es la parte inferior de la curva de gasto, con bajo valor, pero alto volumen: las múltiples compras pequeñas entre innumerables proveedores que individualmente parecen triviales, pero se acumulan.
El gasto no autorizado es cualquier compra efectuada fuera de contrato o fuera de política, lo que puede ocurrir en cualquier punto de la curva, desde un pequeño pedido de artículos de oficina hasta un gran compromiso de compra no contratado.
Ambos se intersectan porque gran parte del gasto no convencional se oculta dentro del margen, donde las compras puntuales de bajo valor se efectúan y pasan desapercibidas con más facilidad.
El gasto no convencional suele producirse cuando la vía de conformidad es más lenta o más complicada que comprar a través de un canal no autorizado y más directo. Cuando la política no está clara, los proveedores preferidos son difíciles de encontrar, las autorizaciones se demoran o nadie ve la compra hasta que llega la factura, se puede eludir el proceso para llevar a cabo el trabajo.
Los factores comunes del gasto no autorizado suelen incluir los siguientes:
Urgencia: Se necesita un producto hoy, pero la ruta autorizada parece demasiado lenta para esperar.
Fallas del catálogo: El proveedor preferido no tiene el producto en existencias o el comprador no puede determinar cuál opción es la preferida.
Política poco clara: Hay reglas, pero no se muestran en el momento de la compra, por lo que los compradores actúan según su propio criterio.
Compras descentralizadas: Las compras están distribuidas entre equipos y ubicaciones sin una visión compartida, por lo que se adoptan hábitos por fuera del contrato sin que sean detectados.
Los equipos de adquisiciones pueden subsanar esa brecha con controles digitales. En un análisis reciente de McKinsey, la proporción de encuestados que consideran la habilitación digital una prioridad central aumentó al 24 % en una encuesta de un seminario web de 2024, frente a apenas el 2 % del año anterior. Los equipos avanzan hacia un enfoque de diseñar la vía conforme, en lugar de supervisarla después de los hechos.
El gasto no convencional se puede detectar en los propios datos de pedidos y gastos comparando lo que se compró con los contratos autorizados, los proveedores preferidos y las políticas. Luego, se marca lo que sobra. El objetivo no es identificar cada transacción que no tenga una referencia contractual, sino detectar el gasto no conforme validado que eluda un acuerdo disponible, un proceso autorizado, un proveedor, un canal o un requisito de autorización.
Muchos equipos comienzan creando una visión completa del gasto direccionable con terceros. Combinan datos de órdenes de compra, facturas, cuentas por pagar, tarjetas de compra, viajes y gastos, proveedores principales, contratos, catálogos y autorizaciones. Con una vista exclusiva de órdenes de compra, se puede pasar por alto actividad no convencional importante, especialmente los gastos con tarjeta, solo con factura y reembolsos que no cuentan con una gestión contractual adecuada.
Los equipos de adquisiciones suelen utilizar un método funcional que consta de los siguientes pasos:
Definir reglas: Se documenta qué se considera dentro de contrato, elegible para contrato, fuera de contrato, fuera de política, excepción autorizada, proveedor no autorizado, variación de precio y desviación de canal.
Consolidar y depurar datos de gastos: Se estandarizan los nombres de proveedores, se trazan las relaciones de proveedores principales y secundarios, se clasifican las categorías y se concilian los datos de transacciones con los registros de contratos y políticas.
Cotejar compras con las fuentes autorizadas: Se compara cada transacción con contratos elegibles, proveedores autorizados, listas de precios contractuales, catálogos autorizados, canales requeridos y excepciones documentadas.
Validar las alertas: Se eliminan las excepciones legítimas, el gasto no direccionable, los registros de proveedores sin coincidencias, los datos de contratos vencidos o incompletos y las compras fuera del alcance del contrato antes de etiquetar una transacción como no convencional.
Cuantificar y priorizar: Se mide el gasto no convencional validado, el cumplimiento contractual, el volumen de transacciones, la fragmentación de proveedores, la recurrencia y la posible fuga de valor por categoría, la unidad de negocio, el sitio, el solicitante y el proveedor.
Corregir la causa y monitorear la recurrencia: Se determina si el problema fue por falta de cobertura contractual, catálogos inadecuados, una experiencia deficiente en los canales autorizados, autorizaciones lentas, datos maestros incorrectos, falta de capacitación o incumplimiento intencional de políticas. Se asignan responsables y se realiza un seguimiento de las reducciones a lo largo del tiempo.
La visibilidad debe ser prioridad y es lo que interesa a los líderes de adquisiciones. En la encuesta mundial a directores de adquisiciones realizada por Deloitte en 2025, tener más visibilidad estuvo entre las prioridades del 64 % de los líderes de adquisiciones.
Se trata de un área donde una herramienta puede reducir el trabajo mediante el análisis automatizado del gasto. Visibilidad de gastos (una característica de Prime Business) puede contribuir al análisis de la actividad de compras realizada a través de Amazon Business. Proporciona tableros y análisis visuales del gasto, pedidos, cumplimiento de políticas, proveedores, usuarios, categorías y visualización relativa a la diversidad de proveedores. Puedes utilizarla como un componente del análisis y combinarla con datos del sistema de planificación de recursos empresariales (ERP), cuentas por pagar, contratos e información primaria de proveedores para evaluar el gasto no convencional a nivel de la empresa y el cumplimiento de contratos.
Puedes reducir el gasto no convencional haciendo que la vía conforme sea el camino fácil. Cuando el proveedor adecuado aparece en el punto de compra, la política es clara, los límites de gastos están establecidos y las autorizaciones se aplican solo a las excepciones, la mayoría de los compradores se mantienen dentro del contrato.
El objetivo es proteger tus esfuerzos de aprovisionamiento estratégico haciendo que las compras rutinarias y contractuales sean simples y automáticas, mientras se revisan las compras de mayor riesgo, mayor valor, restringidas o realmente excepcionales. La mayor parte del trabajo se puede realizar con cuatro controles:
Define la política en términos simples. Informa a los compradores qué proveedores, contratos, categorías, canales y umbrales de compra aplican a sus compras. Y explícales el proceso de excepción autorizado cuando no se puedan utilizar.
Orienta a los compradores hacia el punto de compras. Muestra los proveedores y productos preferidos en el proceso de compras en lugar de solo dejar que los usuarios recuerden la política, los números de contrato o las listas de productos autorizados.
Establece presupuestos y autoridades de compras. Asigna límites presupuestarios o montos a los grupos de compradores correspondientes y exige una revisión cuando una compra supere los fondos disponibles o la autoridad delegada.
Procesa las excepciones a través de una autorización basada en riesgos. Mantén la rapidez al efectuar compras contractuales de rutina y con bajo riesgo. Exige justificación y autorización para productos restringidos, proveedores no preferidos, compras fuera de contrato, nuevos proveedores o transacciones que superen un límite definido.
Estos controles funcionan mejor cuando se mantienen el alcance contractual relevante, la disponibilidad de proveedores, el contenido del catálogo, los datos de productos y los niveles de servicio de autorización. Si las opciones correspondientes no están disponibles, son costosas, son difíciles de encontrar o se consiguen con lentitud, los compradores tendrán un incentivo legítimo para eludir el proceso.
Según The Hackett Group, sus organizaciones de adquisiciones Digital World Class reducen las compras no convencionales y el incumplimiento de contratos, lo que significa que se pierde un 60 % menos de ahorros en comparación con sus pares.
Para las compras hechas por Amazon Business, los administradores pueden usar Guided Buying para preferir, restringir o bloquear productos y vendedores específicos, así como para configurar flujos de trabajo de autorización:
Las políticas preferidas dirigen a los compradores hacia las opciones autorizadas.
Las políticas restringidas pueden mostrar una advertencia o requerir autorización.
Las políticas de bloqueo impiden que se realicen compras de productos o vendedores designados.
Con Administración de presupuesto, se puede complementar estos controles al establecer controles de compras y asignar montos para grupos de compradores. Estos controles se aplican a las compras realizadas a través de la cuenta Amazon Business, y muchos equipos los integran con controles más generales de ERP, contratos, tarjetas, gastos y autorizaciones de su organización para poder ejercer una gobernanza del gasto en toda la empresa.
Todos los clientes de Amazon Business pueden acceder a Guided Buying y Autorizaciones, que incluyen otras capacidades de políticas de compra disponibles para los miembros de Prime Business.
El gasto no convencional no es tanto una cuestión de vigilancia, sino más bien de diseñar soluciones. El patrón que funciona para muchos equipos es simple: encontrarlo en los propios datos, hacer que la vía conforme sea el camino fácil y seguir observando a medida que los contratos, proveedores y equipos cambian. De ese modo, las compras fuera de contrato pueden convertirse en una parte administrada de tu estrategia general de adquisiciones y tu enfoque de administración del gasto.
Cuando tengas todo listo para que la vía conforme sea el camino predeterminado que tu equipo tome primero, comenzar con Guided Buying de Amazon Business es el siguiente paso práctico.
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